Las críticas se acumulan contra Evo Morales por el manejo mañoso e irracional con el que ha enfrentado la detención de los tres soldados bolivianos que cruzaron ilegalmente y armados la frontera chilena el pasado 25 de enero, en la zona de Colchane, en la Región de Tarapacá. Pero, dado el carácter del Presidente boliviano y su constante emplazamiento a nuestro país por la mediterraneidad de su nación, su accionar populista y su total falta de responsabilidad está dentro de lo esperable.
Sin embargo, el incidente con los uniformados bolivianos sirvió además para conocer en profundidad el pensamiento del diputado del Partido Comunista, Hugo Gutiérrez, el que con argumentos que no se condicen con su calidad de abogado acusó al Presidente Sebastián Piñera de mantener “secuestrados” a los soldados infractores, aun cuando las pruebas del delito de los conscriptos extranjeros son evidentes.
No es difícil darse cuenta que la mayoría de los chilenos apoyan las acciones emprendidas por el Gobierno y las autoridades frente a este tema, que deberá ser solucionado por el Poder Judicial, en el marco del Estado de Derecho que prima en nuestro país. Mas, no deja de generar ruido que un parlamentario elegido por chilenos, hijo de un militar chileno, se haya convertido en uno de los principales defensores de los soldados bolivianos, que están detenidos por infringir las Leyes nacionales que él mismo juró respetar y cumplir cuando asumió su labor legislativa. La paradoja es clara y abrumadora.
Al parecer, la estrategia del Partido Comunista de mantener una hostilidad permanente contra el actual Gobierno, llevó al diputado Gutiérrez a declarar que las autoridades chilenas se estaban “dando un gustito” con los soldados bolivianos, al retenerlos sólo con el pretexto de exhibirlos como delincuentes. Tales dichos sólo dejan en evidencia que no importa que la soberanía y las leyes chilenas hayan sido pasadas a llevar y no importa que el incidente le haya dado a Evo Morales las herramientas para seguir atacando a nuestro país ante organismos internacionales. Lo relevante para la tienda de izquierda es abrir flancos para menoscabar la gestión de la administración del Presidente Piñera.
En un año de elecciones, la ciudadanía debe solicitar a sus representantes en el Congreso que aclaren y transparenten sus posturas en temas que conciernen a la soberanía nacional y a la seguridad de nuestro país. Porque las palabras del diputado Gutiérrez dan para pensar y dejan fuertes dudas respecto de cómo actuaría, en qué bando estaría si nuestra nación viviera una eventual crisis internacional e incluso una guerra. “Cuando la derecha dice sí, yo digo no”, dijo alguna vez este diputado, así que juzgue usted.
En suma, anteponer y defender intereses foráneos frente a los intereses y el bienestar de Chile y de todos los chilenos, no tiene otro nombre que el de ¡traición!