Sergio Melnick

Viernes, 10 de Mayo de 2013 19:53

2013: Esperar lo inesperado

He comentado ya que este año político se caracteriza por su extraordinaria complejidad. Y los sistemas complejos tienen como contraparte la teoría del caos: pequeños disturbios pueden gatillar grandes cambios. Lo anterior significa que, en lo que resta de aquí a las elecciones, podemos esperar cosas absolutamente inesperadas, como las que ya han empezado a suceder, y que alterarán el resultado de la contienda.

Lo esperado desde 2012 era que ganara Bachelet; ahora es muy probable que no ocurra. Veamos algunos ejemplos de lo que estoy hablando.

La cobarde destitución de Beyer probablemente no hubiese ocurrido si no estuviéramos en elecciones. Se descontroló la política. Los legisladores traicionaron sus conciencias en pos de un interés de corto plazo, y eso convulsionó a la sociedad innecesariamente. De la misma manera, vimos lo increíble con el escándalo de Velásquez en la Cámara. Cualquier cosa pudo haber pasado, además del desprestigio.

Otro episodio inesperado, abrupto y grueso fue la caída de Golborne. Un cambio radical del escenario político, a dos días del plazo de inscripción de las primarias presidenciales. La pugna entre RN y la UDI escaló a niveles increíbles, y aún hay réplicas y sentimientos heridos. El futuro entero cambió. Aún no sabemos si para bien o para mal.

Después vivimos el episodio de la fallida primaria parlamentaria de la oposición. Una ley que ellos mismos promovieron y aprobaron, una promesa pública que hicieron y en la que fallaron, y que demostró la falta de liderazgo de Bachelet, que lo había solicitado como expresión de una “nueva mayoría”. Volvimos a la política de cuatro paredes, la misma que ella criticó al llegar, y nuevamente la clase política perdió credibilidad. Entonces, se abre la pregunta de si ella sería capaz de gobernar, algo que se ve ya en el apoyo que se le ha ido cayendo. Se la nota incómoda.

La oposición de hoy tiene muchos partidos: DC, PPD, PC, PRSD, PRI, MAS, PRO, IC, PS, Iguales, PH, Socialistas Allendistas (que apoyan al PRO), Revolución Democrática. De éstos, hay nueve que quieren armar la “nueva mayoría” o que se necesitan en la segunda vuelta. La Concertación eran formalmente cuatro partidos y así no era fácil. ¿Cómo sería con ocho o nueve partidos tan disímiles? Eso se agrava con una candidata que habla poco y cuando lo hace son sólo cosas generales, o a veces dice algo y lo cambia al día siguiente. Es más: una vez dice que hay algo que no está en su programa, y otra dice que no tiene programa y le preguntará a la gente. Pasarán cosas inesperadas. El silencio y evasión a los medios ya no resisten más.

No han pasado muchos días, y vemos el arrebato de Velasco, que ladra pero no muerde. La subida de Longueira, por un lado, y la izquierdización de Bachelet, por otro, dejaron abierto el espacio del centro liberal moderno, que a mi juicio Velasco representa muy bien. Si hubiese ido a la primera vuelta, podría haber superado a Bachelet, que sufre el síndrome Golborne. Pero no lo hizo, y perderá así la primaria y toda su interesante opción. Es curioso: peleó para ir a la primaria a la que no lo dejaban entrar y ahora no lo dejan salir. ME-O toma palco y se ríe.

Aparece ahora un estudio del Sernac del tiempo de Roa —el mismo que fustigó a Golborne— y que se había escondido. Es decir, en la Concertación se sabía perfectamente de los abusos, como La Polar, y no se hizo nada. También aparece un fallo contra el BancoEstado que viene desde la época de Lagos y Bachelet, en que las dilaciones del banco retrasaron la reparación del daño. Después aparece un problema en el INE que arrastra a su director y del cual se extrapolan todo tipo de cosas absurdas.

En estos días aparece otra cosa inesperada: el gran chascarro de Paulsen con Longueira. Pudo haber cambiado la historia nuevamente.

En una eventual “nueva mayoría” pegada con más voluntarismo que ideas y con una líder que no lidera, y en una Alianza herida por el cambio de candidato, la cosa vendrá llena de inesperables. No se sorprenda si hay más cambios de candidatos, más díscolos, división de partidos, cambios de coalición y quizás cuántos otros fenómenos que alterarán el resultado de la elección. Por de pronto, veremos luego el fallo de La Haya. Todo está abierto.

Mientras, curiosamente, el país crece, genera empleo, aumenta la inversión, baja la pobreza, se termina la reconstrucción del terremoto, aumenta el emprendimiento, funciona el ingreso ético, se inauguran hospitales. En fin.

Viernes, 26 de Abril de 2013 17:08

Las promesas de Bachelet

Bachelet ha señalado en The Clinic que, al igual que en 2006, ella no quería ser candidata, pero que “la gente la obligó”. ¿La gente o los partidos? Obviamente los partidos. La “gente” es una abstracción recurrida en la política que no tiene mucho significado real, y que por cierto no tiene la capacidad de obligar a nadie en nada. Todos los políticos dicen representar a la misma gente. La gente en realidad no piensa; los que piensan son las personas. No se escucha a la gente, se escucha a personas.

Pero ha llegado y anunciado su candidatura. ¿Qué ha dicho? Muy poco: básicamente, “paso”. Su propuesta hasta aquí es un cambio total de Constitución, pero sin decir cómo; educación gratuita de calidad para todos en todos los niveles, también sin decir cómo lo haría; un gobierno ciudadano que ya lo prometió y no lo hizo; aborto terapéutico, matrimonio gay y un enorme aumento de impuestos. Resulta interesante señalar que eso es exactamente lo que propone ME-O, que además plantea otras decenas de cosas y cómo piensa hacerlo. ¿Cuál es entonces la diferencia? Para mí es muy clara: quiénes gobernarían. En el caso de Bachelet, los partidos de la Concertación más el PC; es decir, los mismos de siempre.

El espectáculo que observamos hoy es una manada de políticos antiguos tratando de explicar, interpretar, deducir, traducir lo que dijo, no dijo o habría querido decir la candidata. ¿Por qué no lo explica ella misma, si no le falta prensa? No sabemos qué piensa sobre la Universidad del Mar, cuyo desastre ocurrió en su gestión. Sí sabemos que fue cómplice de la injusticia Beyer y se lavó las manos. No sabemos qué opina de los asesinatos encargados por Teillier. No sabemos qué opina de HidroAysén. No tuvimos opinión de la huelga ilegal de los puertos. No sabemos qué opina del sistema de titulación universitaria. No sabemos qué opina de Corea del Norte y su agresividad. No sabemos qué opina de la regla de equilibrio fiscal. No sabemos qué piensa del gap digital ni qué propone para los pueblos originarios. No sabemos qué opina del Transantiago o cómo llegar a 2 millones de estudiantes en educación postsecundaria.

La única evidencia que tenemos es su gestión de gobierno y lo que fue su programa 2006-10, que recomiendo leer con detenimiento. Ahí ofreció gran crecimiento económico y no cumplió. También, mejorar los estándares de educación, tener una buena acreditación, fortalecer las pedagogías, consejos escolares; nada lo cumplió. Ofreció equilibrio fiscal, superintendencia de pymes, pago a proveedores en 30 días, crédito hipotecario agrícola; no lo cumplió. Reducir la delincuencia y la pobreza, y no lo logró. Facilitar trabajo a jornada parcial, part time y teletrabajo; un pacto social para el desarrollo, evaluación de cada programa público, gran red social para ayudar a los jóvenes en riesgo, y nada de ello ocurrió.

Ofreció establecer sistemas en los cuales la ciudadanía y la policía visitaran a personas que viven solas, eliminar las listas de espera Auge, instalar equipos de cabecera en cada consultorio, centros comunitarios de salud familiar, aumentar la competencia en las isapres, participación de la comunidad organizada en la marcha de los establecimientos de salud. Todas, cosas que no ocurrieron.

Ofreció la creación de la agencia de calidad de las políticas públicas, una política de servicio universal de acceso a la sociedad de la información y una agenda digital 2; un plan nacional de protección de la naturaleza, y reducción de la contaminación en Santiago y ciudades principales. Prometió un sistema judicial severo para los delincuentes, aumento de horas de educación física, reconocimiento constitucional de pueblos originarios, registro automático y voto voluntario (y mecanismo de voto electrónico), paridad de género en nombramientos presidenciales, reforma a la justicia civil, sistema de justicia vecinal, reforma al sistema de notarios y conservadores, código de ética pública y tantas cosas que nunca ocurrieron.

Hay que leer su programa anterior y llorar.

Entonces, si no lo hizo cuando pudo, ¿por qué lo haría ahora? ¿Qué cambió? Son palabras vacías antes y ahora, con el agravante de que esta vez son 8 los partidos que podrían estar en el gobierno. Para ello se requiere un liderazgo y decisión que no tiene. Lo de ella es más bien simpatía y cariño, que no es suficiente. Son los viejos tercios de la Concertación buscando nuevamente el poder.

Lunes, 01 de Abril de 2013 19:10

Y llegó... el otoño

Sí, ya llegó el otoño, pero de manera suave, sin aún expresarse con el tradicional viento, el frío y las hojas cayendo suavemente. Es un otoño engañoso y de altas temperaturas. El paralelo es obvio. Después del otoño, vienen la tristeza y reflexión propias del invierno, que será el dolor del serio error que está cometiendo Bachelet para sí misma y su coalición. Su camino le viene muy difícil, entre otras cosas porque ha permitido generar expectativas que nunca podrá cumplir.

Ella llegó sin ninguna idea propia que proponer, como era de esperar: nunca las ha tenido o no se le conocen. Dice que le va a ir a preguntar a las personas qué es lo que debe hacer. Es decir, ella va a gestionar los requerimientos de la gente, justo el tema en que no tiene competencias claras. La idea del gobierno ciudadano es puro blablá: ya lo propuso antes y nunca hizo nada concreto. Los partidos le pasaron por arriba. Va a luchar contra la desigualdad, la misma que aumentó en su gestión. No se gobierna con buenas intenciones, y menos sin ideas. ¿Qué significa en concreto eliminar la desigualdad? Ahí se juega el partido.

De paso, las pasiones ya se van agitando. Fidel Espinoza se salió una vez más de las casillas e insultó a la ministra de Gobierno por Twitter. Le dijo que era una imbécil. El tsunami público y de las redes sociales obviamente le cayó intenso a Fidel, exigiendo que pidiera perdón. Pero él dijo que era "hombrecito" y no se retractaría si la ministra no hacía lo propio con Bachelet. Esa lógica en realidad nadie la puede entender. Pero, claro, el cobardón borró su tuit para tratar de esconder la historia.

Fidel así se autodesignó como el defensor y heraldo de Bachelet, quien habría sido, según él, referida por el Gobierno por alguno de los muchos estropicios de su período. Es decir, el día a día de la política nacional. Parece que Fidel nunca escuchó las diatribas de Vidal, finalmente dado de baja por la propia Concertación, avergonzada ante sus muchos y continuos desatinos y falta de espíritu republicano.

Fidel debe pensar que Bachelet es muy débil e incapaz de defenderse a sí misma, a pesar de tener todos los medios de comunicación a su disposición y aspirar a ser gobernante. Qué paradoja. Si seguimos la lógica de Andrade, otro de los agresivos de la política y también autoproclamado defensor de Bachelet, Fidel debiera ser calificado de "maricón" por agredir a una mujer.

Finalmente, como era evidente que se le preguntaría a Bachelet qué opinaba de los dichos de Fidel (el chileno, no el dictador cuya mano corrió a besar en Cuba), poniéndola a ella en un enredo, Papi Andrade lo hizo por él y llamó a la ministra ofreciendo disculpas a nombre del partido. ¡Qué lamentable episodio, qué mal pronóstico de lo que viene!

En la situación actual, Bachelet -quien aún no pide disculpas públicas por el 27F- deberá pronunciarse sobre los movimientos estudiantiles y sobre su no fiscalización de las universidades, a raíz de la acusación al ministro. ¿Y qué dirá de la agresividad de su amigo Evo con Chile, o del aborto que promueven parlamentarios de su propio partido? ¿Y de la violencia en La Araucanía? Mejor ni le preguntamos por el Transantiago, pues según ella "es una mala palabra". Esperamos todos, las soluciones que nos trae para la energía. ¿Estará con HidroAysén? Nadie sabe. Menos sabemos qué programas nos trae para la delincuencia.

En otros temas, no sabemos qué opina de la constituyente que promueve la extrema izquierda, ahora parte de su campaña. ¿Tendrá propuestas en turismo o para la potencia agroalimentaria? Sabemos que no le gustan los períodos de 4 años. ¿Tendrá una propuesta concreta para cambiar el binominal o seguirá con sus tradicionales «hay que»?

La política no se hace en silencio, ni con los «hay que», sino debatiendo las propias propuestas, jugándosela por lo que se cree. Para eso es el poder, para materializar las ideas propias que impulsan a ser candidato. Eso es lo transparente. El resto es manipulación, o busca del poder por el poder.

No sabemos qué tienen en común las visiones de sociedad del PC y la DC o del PRO, que se acopla en la segunda vuelta. Ciertamente todos se aúnan tras Bachelet por el poder, más que por sus ideas, las que deberán ocultar precisamente para tratar de llegar al poder. En eso se ha convertido la política nacional, mientras el Gobierno avanza día tras día en obras concretas. La próxima elección será entre esas obras concretas que propone continuar la Alianza, versus discursos, promesas y panaceas, muchas ya fracasadas.

Viernes, 15 de Marzo de 2013 20:41

Tres años extraordinarios para Chile

El gobierno de Piñera ha cumplido tres años en el poder y su obra es elocuente. Por cierto, ha habido errores. La Concertación sólo habla de éstos, sin reconocer nada positivo, lo que es irritante y me obliga, una vez más, a concentrarme en algunos de los logros.

Mientras el mundo sufre una enorme crisis económica y crece al 4%, América Latina lo hace cerca del 5%, y Piñera lo ha hecho al 6%. (Bachelet sólo llegó al 3%). Es aun más notable pensar que hubo que enfrentar un horrible terremoto y arreglar el estropicio del presupuesto público que Velasco generó, entregando el poder con un déficit fiscal del 3% del PIB. En el período de Piñera, además, se han generado más de 800.000 empleos, con especial participación de mujeres.

Esto viene de la inversión y el emprendimiento. Hoy se crean, por año, el doble de empresas que en 2009, y es posible hacerlo en un solo día (antes eran 27) gracias a las medidas de competitividad. La portabilidad numérica rebajó los costos de teléfono y el Sernac financiero ofrece más y mejor protección al consumidor.

En educación, se han creado 60 liceos de excelencia y se ha aumentado en forma histórica el porcentaje del PIB destinado a este rubro. También se ha doblado, con respecto a Bachelet, a 1 millón 400 mil el número de niños que reciben subvención preferencial, se modificó el estatuto docente, se creó la beca profesor y se crea una totalmente nueva institucionalidad para la calidad de la educación. Las becas en educación superior pasaron de 100 mil a 320 mil (llegarán a 400 mil), y el crédito fiscal ya no es discriminatorio entre universidades públicas y privadas, además de haberse reducido a un tercio la tasa de interés del CAE.

La extrema pobreza, que había subido al 3,7% durante el período de Bachelet, bajó al 2,8% en 2012. Más allá de la retórica de la Concertación, en el período de Bachelet la diferencia de ingresos entre el 10% más rico y el 10% más pobre aumentó de 31 a 46 veces. En estos tres años ha bajado a 35.

Adicionalmente se creó el Ingreso Etico Familiar para los más desposeídos, condicionado a responsabilidades en educación y salud, lo que lo hace virtuoso. También se devolvió el 7% de salud a los jubilados, se amplió el posnatal a seis meses, se creó libre elección en Fonasa para adultos mayores, se terminaron las colas Auge, se redujeron drásticamente las no Auge en cirugía, y se construirán o renovarán 29 hospitales y 95 consultorios, el doble que en el período anterior. Es claro que la política social de Piñera, sin tanta estridencia ni discursos vacíos, es ampliamente superior a la de la Concertación en resultados.

También se ha multiplicado el número de carabineros, ha aumentado en 50% el plan cuadrante y se implementó el sistema STAD, todo lo cual ya muestra frutos en las estadísticas de delincuencia: aún no las esperadas, pero ampliamente mejores a las del pasado.

Por otro lado, se aprobó proyecto de primarias e inscripción automática con voto voluntario. Se ha doblado el presupuesto para gobiernos regionales, y en inversión se ha triplicado. Se pusieron nuevos estándares ambientales a las termoeléctricas, y se echó a andar la nueva institucionalidad en esta materia.

Si todo lo anterior fuese poco, se construyen y remodelan 13 estadios (en el gobierno anterior fueron sólo 4), las remuneraciones reales crecen al 6%, aumentan las exportaciones, la inflación está controlada, mejora la productividad, se está recuperando el desastre del Transantiago y los ferrocarriles, se hacen esfuerzos para rescatar a la ENAP destrozada financieramente por Velasco, hay un plan de inversiones histórico en Codelco, hay subsidios para la vivienda de la clase media y se doblaron los recursos para erradicar campamentos. Se reestructuraron la ONEMI, el SENAME, CENABAST, PROCHILE y el Ministerio de Defensa. Se terminará íntegramente la reconstrucción en cuatro años, se reanudaron las concesiones, se pasó la Ley Antidiscriminación, se consolidó el bono marzo, se implementó la tolerancia cero al alcohol en los conductores, hubo cambios en el Dicom, se creó el registro nacional de prófugos, se aprobaron dos nuevas líneas del Metro, se termina la larga distancia telefónica, se aprobó la nueva Ley de Pesca, se aumentó el royalty minero y se reforma la Ley del Cobre.

Frente a tan maciza obra, la crítica de la oposición ha sido mezquina y poco republicana. Han sido tres grandes años para nuestro país, gobernado con ideas de libertad, oportunidades y emprendimiento. Novoa se equivocó.

Jueves, 28 de Febrero de 2013 22:01

Desarrollo y riqueza

A todo evento el desarrollo requiere aumentar las riquezas. La base a nivel societal es sin duda la riqueza material, que facilita la creación de las otras riquezas necesarias para hablar cabalmente de desarrollo. El desarrollo verdadero es un atributo de las personas y su capacidad de pensar, crear, creer, innovar, al tiempo de un adecuado bienestar material.

Para hablar del desarrollo a nivel nacional, se requiere considerar varias riquezas. Sin duda está la riqueza material ya señalada. Pero también está la riqueza intelectual, en que no estamos muy bien. Chile no es un país que escuche a sus intelectuales, y nuestra capacidad de investigación en ciencias, humanidades y tecnología es precaria. Basta observar cómo usamos el idioma para constatar que estamos lejos del desarrollo real. En otra vena, confundimos la cultura con el arte, y por eso no avanzamos mucho en ninguna dirección.

Otra riqueza propia del desarrollo es la espiritual, que es mucho más que la religiosa, siendo ésta sólo una forma de cultivar la espiritualidad. Ahí yo diría que vamos en franco retroceso. De esta riqueza nacen nada menos que los valores de la sociedad. También debemos considerar la riqueza institucional u organizacional. Lagos decía que las instituciones funcionan, pero parece que no es tan así. La corrupción que se gestó en los períodos de la Concertación es una mochila compleja. Lo mismo ocurre con la delincuencia y la inseguridad social. La Iglesia ha perdido enorme credibilidad. Las FF.AA. son arrinconadas. El Poder Judicial es poco independiente de la política y requiere reorganización. El Parlamento está totalmente desprestigiado. Hay dudas de las estadísticas. Los partidos políticos son despreciados. Con todo, nuestra institucionalidad es aún muy superior a la latinoamericana, pero ése es un punto de comparación muy bajo. Debemos seguir la línea de la OCDE; compararnos con Argentina, Bolivia, Ecuador, Venezuela, Cuba, Nicaragua, etc., no es muy gratificante.

También hay una forma de riqueza clave para el desarrollo, que es el capital social: las confianzas, el respeto, la tolerancia, la capacidad de lograr acuerdos y comunicación. En este tema nos ubicamos en la extrema pobreza. Ello se aprecia en la política todos los días. Se descalifican unos a otros, nadie dice lo que realmente piensa, los candidatos son instrumentales y no reales, en fin. La historia es también una gran fuente de riqueza. Nuestra historia no lo es. No porque no tengamos héroes, sino porque los héroes de unos son los monstruos del otro. La historia está segmentada, hay varias historias y por eso no es un capital en que apoyarse.

La suma de todas esas riquezas, en una combinación armoniosa, es el desarrollo, y se refleja en la cultura, un término escurridizo, que los siúticos confunden con ir a la ópera. La cultura es el alma tácita nacional, y esa alma, como suma de las riquezas anteriores, en nuestro caso es muy pobre. Somos un país de pobres culturales con plata. El desarrollo ocurre en las personas, no en la infraestructura.

En síntesis, y valga esto como referencia a los candidatos de este año, de todos los sectores: desarrollo es aumento de las diferentes riquezas de manera armónica: riquezas materiales, intelectuales, organizacionales, espirituales, históricas, de capital social, de la calidad de las leyes, de la probidad de los líderes. Raya para la suma, ni con flecos seremos desarrollados en 2018, ya que todo eso no cambia con sólo aumentar el PIB, aunque ello es una condición absolutamente necesaria y largamente obviada por 20 años.

Si tuviera que identificar dos ejes de trabajo para llegar a ser desarrollados, diría crecimiento económico y una gran revolución en educación. Esta última discusión ha estado realmente ausente en los debates nacionales sobre la materia, que, antes que entrar al tema de fondo, debaten el apellido que le pondrán: si pública o privada, si universitaria o técnica. Aquel candidato simplista que crea que el tema es sólo más recursos, hacerla pública y más educación técnica, es porque ni siquiera ha empezado a pensar el asunto o no lo entiende.

Lo que debemos hacer para crecer económicamente es bastante sabido. Pero lo que es educación de calidad en el siglo 21, que tiene que ver con el nuevo metalenguaje post simbólico, simplemente no ha partido. Son tareas para los candidatos.

Viernes, 01 de Febrero de 2013 16:49

Por qué Bachelet NO

De la Concertación histórica ya queda poco o nada. Tuvo 20 años de gobierno, 16 de ellos bastante buenos, pero con un fin abrupto tras la gestión de Bachelet y Velasco, en que básicamente el país dejó de prosperar, se soltó la chequera pública de manera irresponsable y se compraron así las conciencias populares en la vieja usanza de la izquierda que parecía haber evolucionado tras el gobierno de Lagos y su gran ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre. Con Bachelet, Chile gastó mucho, pero casi no produjo. Las finanzas públicas se desordenaron dejando una pesada herencia fiscal. La mitad de los fondos del cobre fueron dilapidados, y quedaba una sensación básica de mucha corrupción. La gestión social y general fue francamente mediocre, no había controles apropiados, mala coordinación, malas directivas públicas.

Empresas como ENAP fueron masacradas, llegando ésta a perder US$ 1.000 millones en un año, además de haberle inyectado US$ 250 millones de capital. Recursos que debieron ir a políticas sociales. Una empresa que antes aportaba al fisco, ahora succionaba recursos. Codelco perdió competitividad y también fue necesario inyectarle recursos de capital. EFE fue sólo otro ejemplo de mala gestión. Para qué hablamos del Transantiago, una onerosa herida que heredan futuras generaciones que deberán financiar y además con un servicio mediocre. La crisis hospitalaria fue permanente y hasta hubo inauguración de uno con pacientes falsos. El Senabast en crisis permanente, como el Sename, Chiledeportes, Conadi, Onemi y tantas otras que se olvidan.

Durante el periodo de Bachelet, el desempleo fue muy alto, también la inflación, la productividad cayó sistemáticamente igual que la inversión. Las concesiones de cárceles y hospitales fueron un fracaso, y las de obras públicas simplemente detenidas. No hubo progreso alguno en educación, donde ella había prometido “la más grande revolución en educación”. Nada. En seguridad pública los indicadores empeoraron.

Sí hubo una mejor política de vivienda, salas cuna, y en las pensiones solidarias. Pero estos logros fueron opacados por los muchos desaciertos. Sus promesas de paridad de géneros no la cumplió, menos la de no repetirse el plato, que ahora es una paradoja. En salud, terminó su gobierno con unas 400.000 personas en colas AUGE simplemente por mala gestión. Su ministra de educación fue destituida por mala gestión administrativa. Su permanente apoyo a Chávez fue bochornosamente abierto por el embajador Huepe.

Sus voceros eran simplemente odiosos y descalificadores, en la vieja usanza de la UP y la generación de odio. Ella misma puso frases destempladas para su oposición, sosteniendo que ésta no se atrevía a mirar a sus hijos a la cara, o que la derecha temblaba cuando la izquierda salía a la calle. Nombró un “gerente del aire” para Santiago que se lo tragó el aire. Nombró un “zar antiburocracia” que nunca hizo el trabajo y apareció después como jefe de gabinete de un ministro. Se demoró un año en nombrar un contralor; insólito. En Energía, básicamente no se hizo nada, salvo construir más de 40 centrales térmicas muy contaminantes, pero hablando públicamente del cuidado del medio ambiente.

En política no hubo reformas relevantes y la Concertación inició su camino al desierto. En su periodo hubo abandono de personas simbólicas de la Concertación como nunca; por ejemplo, Flores, Schaulsohn, Mulet, Zaldívar, Ominami, ME-O, Arrate, Sepúlveda y Navarro, entre otros. Ya sabemos que perdieron la presidencial previo a un estruendoso fracaso en la municipal de 2008. Ya nadie se acuerda de la mala implementación de los tribunales de familia, o las becas internacionales, o la incapacidad de presentar un proyecto concreto de alternativa al binominal, y tampoco fue capaz de hacer debidamente la reconstrucción del terremoto del norte. Además, aún están en la retina de los chilenos los videos de su actuación para el terremoto del 27-F. En fin, deberá dar explicaciones de todo esto antes de poder proponer nuevas ideas, y es difícil por lo tanto entender por qué querría repetirse el plato. Los estudiantes del 2011 la emplazaron ferozmente y aún esperan sus respuestas.

Sumado a sus serias incompetencias de gestión, aparece una nueva y compleja oposición, herida y destemplada, que agrupa ahora a la DC, PPD, PC, PRSD, IC, PRO, PS, PRI, MAS, que mantienen diferencias programáticas impresionantes y manadas de díscolos. Para tamaña discordia se requiere de un liderazgo que simplemente ella no tiene. Adicionalmente, con todas estas debilidades, debe enfrentar una primaria con Gómez, Velasco, Orrego, quizás un PC, y luego enfrentar a ME-O en la primera vuelta, al tiempo de ser emplazada por la Alianza. Ya vimos todos el increíble papelón que hizo Frei en la última elección. Deberá responder no sólo por lo que hizo mal, sino también por lo que no hizo como el posnatal de 6 meses, el fin del 7% a los jubilados, la baja del crédito estudiantil, etc. Podría quizás ganar, pero difícilmente gobernar.

No hay que olvidar que popularidad no es sinónimo de buen gobierno, y por eso vamos a decir que NO.

Lunes, 21 de Enero de 2013 19:08

Piñera-Larroulet, una dupla de honor

A tres años del gobierno de Piñera, los resultados de su gestión son simplemente notables. Eso se compara curiosamente con una baja popularidad del Presidente y una altísima popularidad de sus ministros, otra gran incoherencia de nuestra población. La máxima paradoja es la aprobación de Bachelet, cuyo gobierno fue demasiado modesto en resultados y lleno de severos errores de manejo público y elevada percepción de corrupción, producto de lo cual la Concertación, bajo su mando, perdió el Poder Ejecutivo. Popularidad entonces no es sinónimo de buen gobierno. Ese es el mensaje de fondo del libro recientemente publicado por Cristián Larroulet, “Chile camino al desarrollo. Avanzando en tiempos difíciles”.

Habla de un gobierno que ha debido llevar la pesada carga inicial del terremoto, la crisis de los mineros, protestas estudiantiles por problemas de educación de 30 años, el incendio de la cárcel, las protestas de Aysén y Calama, un período grave de sequías y un escenario económico mundial básicamente adverso. Y que, no obstante lo anterior, exhibe resultados que quedarán registrados en la historia.

La generación de 800 mil empleos ha sido notable, nos acercamos al pleno empleo y han aumentado los salarios reales un 10%. La economía ha crecido, no hay inflación significativa, aumenta la inversión y la productividad, la creación de empresas es impresionante, las finanzas se recuperan después del descalabro fiscal de Velasco-Bachelet, y también disminuye la pobreza, que había aumentado en 350.000 personas durante la gestión Bachelet. Todo, en un mundo convulsionado.

Esto es producto de acciones como la simplificación del proceso de constitución de sociedades, los programas de Corfo, el Chile Paga, el Sello Pro Pyme, las reformas tributarias pro emprendimiento, la reforma a la Ley de Quiebras, Comité de Agilización de Inversiones, reforma a la Ley de I+D, Sernac Financiero, el proyecto de información comercial y las medidas pro competencia, como portabilidad, licitación de seguros hipotecarios, venta de remedios en supermercados y los bioequivalentes. Además, se ha avanzado en modernización del Estado, con Chile Atiende y Chile sin Papeles. Los ministros, por primera vez en décadas, rinden cuenta pública cada año.

El apoyo a la educación motivó una reforma tributaria para fortalecerla, las tasas de interés bajaron a un tercio, las becas de educación superior pasaron de 150.000 a 400.000, y se tramitan leyes importantes para la institucionalidad y el control de la calidad. Se crearon 60 liceos de excelencia, se fomentan vocaciones educacionales para egresados de 600 puntos y más, y la ley permite ahora algunos cambios de profesores y directivos.

La seguridad pública ha sido un problema. Pero se ha avanzado, con la instalación del nuevo Ministerio del Interior y Seguridad Pública, el STAD, el BUD, los registros de prófugos y pedófilos, el incremento de la dotación de las policías. Se aprobó la ley de tolerancia cero y defensoría de víctimas. En números, los resultados en victimización son claramente mejores a los obtenidos por la Concertación, pero no han logrado lo deseado inicialmente. En la política, se logró un anhelo de los jóvenes: la inscripción automática y voto voluntario; se hizo una ley de primarias y se impulsa la elección de los cores.

En lo social, el Gobierno se encontró con serias falencias: dispersión y falta de coordinación de los programas, incentivos inapropiados, problemas de focalización y serias fallas de evaluación. Piñera creó el Ministerio de Desarrollo Social para ordenar todo eso, instaló el Ingreso Ético Familiar y reformuló la Ficha de Protección Social. Se eliminó el 7% de salud de jubilados, se avanzó al deseado postnatal de 6 meses, se terminaron las colas AUGE. Se saneó el Cenabast y de pasadita se sacó del Dicom al Ministerio de Cultura. Se reforma el Sename y se fortaleció la idea de familia, con el bono Bodas de Oro. Se inició un programa de viviendas para la clase media. También se logró la Ley Antidiscriminación, nuevos teatros regionales, canchas deportivas y estadios, modernización de la Onemi, ProChile y Ministerio de Defensa. Se aprobaron dos líneas más para el metro, el puente Chacao, y se ha mejorado significativamente el desastre del Transantiago.

Para 3 años de gobierno, los resultados son fenomenales. Por cierto, ha habido errores, pero éstos se opacan frente a tantos resultados. Larroulet ha sido un auténtico Boeninger de este gobierno, y Piñera, un gobernante excepcional. ¡Hay que leer Este libro de todas maneras!

Lunes, 10 de Diciembre de 2012 14:42

El 2013, mirando al desarrollo

Es interesante ver la tonalidad de algunas noticias recientes: El Economist declara a Chile el mejor país en América Latina para nacer el 2013, el desempleo está en las tasas más bajas en 10 años, el Imacec de octubre fue de 6.7% y el crecimiento del año será del 5.5%, la productividad de factores está creciendo después de bajar durante el gobierno anterior, los salarios reales mejoran en forma muy significativa, y la pobreza e indigencia disminuyen sistemáticamente. La producción industrial está en alza, la inflación está controlada, las cuentas fiscales van en orden después del descalabro de Velasco y Bachelet. El fondo del cobre, después que estos últimos se consumieran la mitad de éste, ha vuelto a superar los US$ 20 mil millones.

Todo esto ha ocurrido en medio de una crisis mundial sostenida en los últimos tres años, y un terrible terremoto. Nuestro país es visto con admiración en todo el mundo, menos por nuestra oposición, que curiosamente es en buena parte meritoria de la situación actual de Chile. Si miramos los últimos 30 años de nuestra historia seríamos ciegos si no apreciamos el enorme progreso que hemos tenido y en el que han contribuido todos los sectores políticos del país. La Concertación parece renegar de su obra que es en verdad muy importante pero que se deslució en el período de Bachelet llevándolos a perder el poder. Curioso que quieran que sea nuevamente Presidente. Si proyectáramos en forma lineal estos años (lo que obviamente no es posible) y si alguien nos garantizara que serían de igual ritmo de progreso de los 30 pasados, ¿lo tomaríamos? Claro que sí. Eso significaría erradicación final de la pobreza en muy pocos años, mejoras en la educación, salud, infraestructura, calidad de vida. Es evidente que una gran mayoría de la población vive hoy mejor que como lo hicieron sus padres y a sus hijos les ocurriría lo mismo, que es el gran deseo de los padres.

Lo anterior quiere decir tres cosas importantes: primero, que si bien nuestra clase política tiene un lado oscuro, hoy muy visible, también es claro que ha sido artífice de este progreso fenomenal. Segundo, que este progreso ha sido obtenido con una institucionalidad que sí lo ha permitido y no debemos descartarla así de un plumazo, sí corregirla donde sea necesaria. Tercero, todo esto no significa que nuestro país no tenga problemas. Por cierto que los tiene y deben ser la agenda de los próximos 30 años. Yo diría, sin embargo, que la gran clave es la educación que es lejos la mejor escalera social conocida hasta ahora. Hoy tenemos unos 10.5 años promedio de educación en el país. Necesitamos llegar al menos a 14 años si queremos ser realmente desarrollados. Esto significa amplio acceso a la educación terciaria, pero no a profesiones sino a un grado académico inicial (Bachelor) de 4 años que garantiza la capacidad de pensar en forma independiente y progresar en cualquier área donde parta trabajando, con entrenamiento adicional. Debemos llegar a 2 millones de estudiantes en educación terciaria y eliminar la PSU que impide el progreso de la educación media que se ha transformado en una máquina de preparación para esta absurda prueba.

Estoy planteando derechamente universidad para todos, pero no profesionalización para todos como es el absurdo actual. El primer peldaño de la escalera social hay que bajarlo, no subirlo. Los alumnos de 400 puntos son lejos los más beneficiados por el acceso a la universidad en un grado no profesional. De acuerdo a sus talentos y capacidad de esfuerzo pueden luego, en un año adicional, tener una maestría profesional. El principal obstáculo son las universidades estatales, en general muy mal gestionadas, que son feudos con mini feudos internos que impiden este gran cambio. También son un obstáculo los requerimientos del Estado de títulos profesionales.

Quiero decir con todo esto, que la educación debe ser una pirámide de base ancha que acepta a todos los que quieren, y en la que se sube en base al mérito y esfuerzo. EE.UU. tiene unas 5.000 universidades y centros técnicos de los cuales son de excelencia quizás unas 300. Para abrir la escalera social de la educación, necesitamos algunas universidades menos buenas y docentes que eduquen a los de menor puntaje con un grado general inicial. Aquellos talentosos seguirán al máster o doctorado donde la selección es muy estricta. La universidad no es sólo una fábrica de empleo, sino que tiene un rol de desarrollo real de la persona. Por ello necesitamos también universidades con mucha más investigación.

Seremos desarrollados cuando las personas lo sean, y no cuando alcancemos un ingreso per cápita dado. Seremos desarrollados cuando como país tengamos ideas propias, no prestadas. Seremos desarrollados cuando seamos capaces de convivir en paz sin descalificarnos todo el tiempo. Seremos desarrollados cuando sanemos las heridas de la historia. Seremos desarrollados cuando entendamos que el arte no es la cultura sino una manifestación.

Un país no puede ir más alto que lo que su población es capaz de pensar e imaginar.

Lunes, 08 de Octubre de 2012 21:14

Comparando a Piñera y Bachelet

La izquierda siempre ha sido agresiva en la política y en su discurso: lucha de clases, encapuchados violentos, movimientos revolucionarios armados, dictadura del proletariado, brigadas populares, explotación y tantos otros discursos llenos de odiosidad. La pregunta es, después de 4 gobiernos, ¿por qué la Concertación se ha vuelto nuevamente tan agresiva?

La primera respuesta es porque perdió el poder después de 20 años de gobierno mayoritario, y hoy sólo llega al 15% de adhesión. Esta pérdida fue con Bachelet a la cabeza, quien hizo una administración de muy magros resultados y curiosamente alta popularidad. Como es la candidata de la salvación, los irrita, creo yo, hacer una simple comparación con el gobierno de Piñera que será inevitable en la campaña. Son muchas explicaciones que ella deberá dar al país, para lo cual la popularidad y el silencio no sirven. Veamos algunas comparaciones:

· Piñera aumentó el empleo, Bachelet aumentó el des-empleo.

· Piñera aumentó la productividad, Bachelet la disminuyó año tras año.

· Piñera resolvió las colas AUGE, Bachelet las aumentó.

· Piñera está haciendo crecer la economía al 6,0%, Bachelet sólo al 2,7% y hasta negativo el 2009. Piñera ha disminuido la burocracia estatal, Bachelet la aumentó.

· Piñera ha relanzado las concesiones en OO.PP., Bachelet las congeló.

· Piñera ha bajado la inflación, Bachelet la aumentó.

· Piñera ha ordenado el presupuesto público, Bachelet-Velasco destruyeron la regla de equilibrio de la propia Concertación.

· Piñera ha disminuido la pobreza, Bachelet la aumentó.

· Piñera ha hecho una reconstrucción del terremoto notable, Bachelet no pudo con el del Norte.

· Piñera ha bajado las tasas de interés a los estudiantes, Bachelet no hizo nada.

· Piñera llevó el posnatal a 6 meses, Bachelet no pudo.

· Piñera logró la inscripción automática y voto voluntario, Bachelet no pudo. Piñera dio las becas a buenos estudiantes de Pedagogía, Bachelet no trató.

· Piñera hará 60 nuevos colegios de excelencia, Bachelet ninguno.

· Piñera hizo una reforma tributaria para educación, Bachelet ni trató.

· Piñera cambió las normas ambientales a las termoeléctricas, Bachelet construyó 43 centrales con las normas antiguas.

· Piñera instauró el ingreso ético familiar, Bachelet no pudo.

· Piñera pasó la Ley Antidiscriminación, Bachelet no pudo.

· Piñera apoyó a la familia con bono bodas de oro, Bachelet nada.

· Piñera instauró subsidio de vivienda a la clase media, Bachelet nada.

· Piñera restauró los niveles del fondo del cobre, Bachelet se gastó la mitad.

· Piñera rehízo la Onemi, Bachelet la “mediocrizó”.

· Piñera sacó al Ministerio de Cultura del Dicom, Bachelet lo puso ahí.

· Piñera creó el Sernac financiero, Bachelet no hizo nada en ese sentido.

· Piñera creó un fondo de desarrollo de comunas mineras, Bachelet nada.

· Piñera eliminó la ley de fondos reservados del cobre, Bachelet nada.

· Piñera ha mejorado el Transantiago, Bachelet lo mal implementó. Piñera está mejorando EFE, Bachelet lo paralizó.

· Piñera está tratando de rescatar la Enap, Bachelet-Velasco la quebraron técnicamente.

· Piñera ofrece 400.000 becas de educación superior, Bachelet 120.000, y finalmente Piñera aprobará la ley de primarias que Bachelet no pudo.

Piñera, adicionalmente, hizo la ley de tolerancia cero al alcohol, portabilidad numérica, Ministerio de Desarrollo Social, aumento enorme de la cantidad de emprendimientos, Programa Chile Atiende, disminución del plazo para crear empresas, aumento de FNDR en 50%,10.000 nuevos carabineros, nueva ley de pesca, aumento del royalty minero, cambios a la ley de Dicom para salud y educación, cifra récord de exportaciones, incorporación creciente de la mujer al campo laboral, nuevos estadios deportivos, Superintendencia de Educación, Agencia para la Calidad, ley contra comida chatarra, reanudación de la carretera austral, licitación del puente Chacao, inscripción automática voto voluntario, y mucho más. Todo esto, en sólo dos años y medio.

Podríamos seguir, pero es suficiente. La obra de Piñera, más allá de si nos gusta o no su carácter, es francamente sorprendente. Bachelet, podría ser recordada por la reforma de las pensiones solidarias, que no es menor, los bonos, y salas cuna a medias. Y hasta ahí llegamos

La respuesta que necesitamos de la oposición no es la agresión, descalificación y destrucción de capital institucional, sino más bien la propuesta de mejores futuros. Y, sobre todo, el respeto y la tolerancia básicos para convivir, de modo que eso se repita cuando sean gobierno, pues la alternancia es necesaria.

La Segunda, jueves 04 de octubre

Lunes, 02 de Enero de 2012 15:50

¿Que hizo el Gobierno en 2011?

En realidad, mucho. Por cierto ha habido problemas, pero quiero que miremos lo realizado.

Tras el terremoto, se ha recuperado el 99% de la operatividad nacional (caminos y puentes, agua potable rural, caletas y muelles, canales, embalses, defensas fluviales, colectores de aguas lluvia, telecomunicaciones y aeródromos). En vivienda, de las 220 mil afectadas, hay ya 180 mil subsidios asignados, con 125 mil inicios de obra y 65 mil obras ya terminadas.

Se lanzó un plan histórico de conectividad austral a 2017, de 1.200 kilómetros pasando por Pumalín. Se puso la primera piedra del Parque Renato Poblete (22 hás. en Santiago y Quinta Normal). Hay 15 planes detallados de desarrollo regional de infraestructura. Se aprobó el nuevo plan maestro del aeropuerto Pudahuel, para acomodar 20 millones de pasajeros. Se presentó el proyecto de Acuerdo de Vida en Pareja (AVP), y se avanzó en la Ley Antidiscriminación.

Se dio un reimpulso a las concesiones, olvidadas en el último gobierno de la Concertación, con un compromiso de US$ 8.000 millones hasta 2014. Se preparó la nueva ley de financiamiento plurianual de la Defensa. Se inició el nuevo seguro ganadero. Se colocó un bono soberano, con la tasa en dólares más baja de la historia. Habrá 2.000 nuevos carabineros y 200 PDI más, y 20 nuevas comunas fueron agregadas al plan cuadrante.

También se logró la implementación del Ingreso Etico Familiar, se puso fin a 97 aldeas y 50 campamentos, y se creó el Ministerio de Desarrollo Social. Además, se consolidó la institucionalidad ambiental.

También se aprobó la nueva norma de calidad de material particulado fino MP 2.5, y también entrará en vigencia la norma para termoeléctricas, que baja en más de 5 veces las emisiones permitidas. Se instaló un fondo de US$ 85 millones de fomento a energías renovables y se adjudicaron terrenos fiscales para un parque eólico en Antofagasta.

Se eliminaron las listas de espera Auge y se redujo las no Auge. Se construyeron 13 hospitales y 14 consultorios, y hay 670 nuevos especialistas disponibles para regiones. Se crearon 20 nuevos servicios de urgencia, y habrá 30 más para 2012. Se preparó la nueva ley de fármacos, con bioequivalencia, prescripción por genéricos y otras. Se aprobó el posnatal de 6 meses, y se eliminó el 7% de salud para los jubilados.

El crecimiento de la economía será sobre 6%, se han creado 600 mil empleos y se están impulsando 50 reformas microeconómicas para la productividad. Se creó el Sernac Financiero, y se envió la nueva Ley de Pesca.

Por otro lado, se aprobó una inversión de US$ 3 mil millones para el Metro (mayor proyecto de la historia). Se están corrigiendo los errores del Transantiago, y hay nuevos contratos e incentivos. Se eliminó la larga distancia nacional y empieza la portabilidad.

Se creó un nuevo subsidio habitacional a la clase media. Se aprobó un aumento sustantivo en recursos para educación, con énfasis en preescolar y ayudas estudiantiles. Se abrieron 30 colegios de excelencia y se estimula a los buenos puntajes a estudiar Pedagogía. Se diseñó una nueva ficha de protección social, y se impulsa la rebaja de la tasa máxima convencional. Se estableció la comisión ventanilla única fiscal.

Se avanza en la modificación del Sename, dividiendo lo referido a responsabilidad penal adolescente (en Justicia), y protección de la infancia (en el MDS). Hay más de 1.000 localidades rurales aisladas que cuentan ya con acceso a telefonía e internet móvil. Se entregaron subsidios para conectar el 98% de los alumnos de Chile a la banda ancha en sus escuelas. Se avanza en el Parque de la Ciudadanía, en nuevos estadios y el Ministerio del Deporte. Por primera vez se publica en la web el 100% de la propiedad pública.

Se logró disminuir en 41% el tiempo de tramitación de solicitudes en la Dirección de Aguas, se hizo una reforma a la Ley de Donaciones Culturales, y se abrió el portal chilepaga.cl. Se licitaron 20 nuevas áreas de geotermia, se presentó la ley sobre demandas colectivas. Está en preparación la ley de re-emprendimiento acelerado y modificación de la quiebra.

Se llamó a concurso público para redes 4G, está listo el proyecto de reforma a la justicia civil. Hay una activa política de recuperación de barrios, se terminó el catastro de campamentos y se nombró un delegado presidencial para terminarlos definitivamente. Y para rematar el año, la inscripción automática y el voto voluntario.

Se ha criticado mucho la idea de la nueva forma de gobernar, pero los resultados en menos de dos años son elocuentes.

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Agenda RN

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Mar May 21 @12:00: Ceremonia Cívico Militar
Mie May 22 @10:30: Daniel Bustos (Ex concejal de Huechuraba)
Mie May 22 @12:30: Paolo Guzmán
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